BUEN PRIMER PASO EN PANAMA… CARO PERO BUENO.

 

  • Con el Acuerdo 004-2013 sobre gestión y administración del riesgo de crédito, la Superintendencia de Bancos de Panamá dio un paso muy importante para ampliar la capacidad de los patrimonios bancarios del sistema, con la finalidad de mejorar sus defensas para hacer frente a posibles pérdidas por incumplimiento de deudores de crédito. Este avance revela la disposición del órgano de supervisión panameño para adoptar los estándares de Basilea III, requiriendo por parte de las entidades financieras la constitución de lo que se conoce como “colchón anticíclico”. Esto es un fondo patrimonial complementario que aquellos deben formar en tiempos de bonanza del ciclo económico para ser utilizado en los tiempos de depresión del mismo. La hormiga de la fábula.
  • El “truco” para comprender la norma anticíclica es recordar que en épocas de crecimiento del crédito naturalmenteel valor de las provisiones cae en relación al valor de las carteras de crédito. Cuando la cartera se incrementa sensiblemente, siguiendo la ciclicidad económica, los nuevos saldos son registrables dentro de la categoría “normal”desconociéndose el “quantum” del incumplimiento futuro de deudores ya latente dentro de aquellos. La consecuente subvaloración de la morosidad escondida en tales nuevos saldos daría lugar a una también subestimación de provisiones, lo cual puede tornar complicada su recuperación en los momentos que fuera necesario.
  • Basilea III propone sencillamente constituir provisiones “dinámicas”, a contramano del ciclo (“anticíclicas ”), es decir creando la dotación en los buenos momentos para consumirla en el futuro, cuando las vacas flacas (como se hizo en España en el 2000 y en los últimos años también en Perú, Colombia y Chile). En suma, una idea relativamente simple pero efectiva. Mediante este comportamiento se mantendría un saldo estable de cobertura de provisiones a través del ciclo económico completo, en lugar de bajas y alzas consecutivas.
  • Pero no hay desayuno gratis; es que a menor riesgo, menor rendimiento. Los bancos, por lo menos en las primeras fases de la aplicación de la regulación anticíclica, con el fin de mejorar su perfil del riesgo de crédito deberán sacrificar ganancias, lo que aún no les resulta fácil de digerir. Vale la pena recordar que en el 2004, cuatro años más tarde del lanzamiento de la norma en España, los bancos le torcieron el brazo al regulador, el que no tuvo más remedio que flexibilizar la regla permitiendo atenuar su severidad original reduciendo el castigo por crecimiento de carteras.
  • Sin perjuicio de lo anterior, deberíamos decir que si bien la norma panameña es sin duda muy positiva, aún falta un largo camino para recorrer en la cuestión de la gestión patrimonial de cobertura del riesgo de crédito.  A tales efectos sería muy recomendable que se comenzara a aceptar que el riesgo de crédito debería ser entendido no tanto como la probabilidad de que el banco sufriera pérdidas por incumplimiento de sus deudores, sino como la probabilidad de que el banco incumpliera frente a sus acreedores.
  • Cuando Basilea II propone en su modelo avanzado de gestión de riesgo de crédito (A-IRB) que las Perdidas No Esperadas sean determinadas por medios probalísticos, está también diciendo que un banco debe garantizar que existiese a una probabilidad importante (específicamente el 99,99%), en todo momento,de que el valor de su capital económico (fondo patrimonial, patrimonio técnico) fuera suficiente para dar cobertura a dichas pérdidas si se materializasen. O sea que el eje de la gestión no se centraría en si los deudores del banco irían a pagar o no. El eje se centrará en si el banco podría responder a sus fondeadores.