INFORMATIZACION DE PROYECTOS NIIF 9 EN LA BANCA.

  • Uno de los aspectos más complicantes en la implementación de un proyecto NIIF 9 en la banca es sin duda el relativo a su informatización. El cálculo de las pérdidas esperadas (deterioro crediticio) de los instrumentos financieros si bien no es complejo, es altamente demandante de recursos ya que al mismo convergen en general una importante cantidad de algoritmos matemáticos. El cálculo de las probabilidades de incumplimiento, la exposición al incumplimiento y la tasa de pérdida – especialmente esta última- a lifetime, por instrumento y segmento, es fuerte. Sobre todo en instituciones de alto volumen transaccional, y particularmente denso en el caso de segmentos del crédito al consumo, vivienda y tarjeta.
  • Como ya lo han comprobado una gran cantidad de instituciones bancarias que deben o desean adoptar las NIIF 9, el uso de planillas electrónicas tipo Excel como herramienta de cálculo, si bien les es imprescindible en una primerísima fase de la implementación, no es suficiente para sostener en el tiempo la generación de resultados. Las planillas suelen “colgarse” cuando deben procesar millares de instrumentos agrupados en varios segmentos. Ocurre que las NIIF 9 exigen determinar el deterioro instrumento por instrumento. Si bien los bancos fundamentalmente proponen tratamientos colectivos a sus instrumentos, la métrica NIIF 9 requiere, al final del camino, identificar tanto pérdidas como comportamientos históricos, presentes y futuros de todos y cada uno aquellos. Esta dificultad se hace más notoria al momento de las Revelaciones. Estas exigen -como mínimo- identificar periódicamente aquellos instrumentos y los importes que migran a la fecha de cada presentación desde una Etapa (bucket) de deterioro hacia otra, y su reconciliación final con los agregados colectivos. Potencia el problema que la elaboración de información y la registración debe realizarse de forma periódica, y archivarse los resultados arrojados para su uso posterior y continuo.
  • Aceptada la necesidad de resolver el tema de la informatización de forma de no depender de una hoja electrónica, con la consecuente pérdida de integridad de la información, se deriva que la banca tiene para seguir dos caminos básicos sobre este particular: a) desarrollos internos; b) proveedores externos. Si bien aún no existen estadísticas formales, la experiencia de estos últimos dos años en la Región, sugiere que un 30% de los usuarios ha decidido solventar el problema mediante desarrollos in house. El resto ha recurrido a soluciones externas. Ambos caminos presentan ventajas y desventajas. El beneficio principal de una solución interna es obviamente el costo, lo que no es un tema menor. La ventaja de la adquisición externa de un sistema NIIF -que captura data de las bases de las entidades- es básicamente el menor tiempo de puesta en marcha y producción.
  • Sin perjuicio de lo anterior, la mayoría de los bancos que han recurrido a servicios informáticos externos lo hicieron luego de haber hecho sus cálculos sobre los costos, considerando especialmente que los plazos de retrasos en estos proyectos en general son pagados con mayores reservas. Esto es que muy probablemente los proveedores externos, producto de la curva de aprendizaje ganada en sus experiencias de instalaciones NIIF 9 en otras entidades de cierta forma garantizan un cálculo correcto, basado en una metodología razonable, ajustada al estándar NIIF 9 lo que permite optimizar el costo de reservas de una forma significativa. Todo cálculo que no se realiza –ya sea por ausencia de data, problemas operativos en TI o metodologías equívocas no probadas- son penalizados fuertemente por los estándares de la norma, lo que demandará la constitución de mayores reservas, al menos hasta que el problema fuera subsanado.