KEEP CALM. EL CONCEPTO “PIT” EN LAS NIIF 9.

  • Acabamos de leer en una revista española dedicada a temas generales de actualidad en gestión de riesgos lo siguiente: “Cuando un médico cirujano nos aterroriza diciéndonos en la consulta que tenemos un “nevo displásico” y que lo debemos-operar-lo-antes-posible, entramos en pánico. Ese cirujano quizá nos debiera haber dicho que ha observado un lunar, que en el 90% de los casos no se transforma en maligno, y que sería adecuado quitarlo. El pánico es aún peor si el cirujano comienza a comentar –siempre en media lengua, sin aclarar- términos que deliberadamente utiliza en inglés. Leches! o ese cirujano no puede, o no tiene ganas de ser más comunicativo con el paciente, o simplemente desea –pensando mal- meterle miedo para cobrarle, ya, una cirugía”
  • Aclaremos uno de los conceptos generadores de terror que a veces se utilizan en torno a las NIIF 9. Se trata del tema PD-PIT. La Norma NIIF 9 sugiere la utilización de una Probabilidad de Incumplimiento de tipo “PIT” (Point-in-Time) para medir pérdidas esperadas (deterioro crediticio), teniendo en cuenta que la PD varía a lo largo del ciclo económico, es decir que no necesariamente se mantiene en un mismo valor en el tiempo. Es bueno tomar nota que esta recomendación es contraria a la propuesta de Basilea II para sus modelos IRB, que propone el uso de la PD Trough-the-Cycle (TTC) que reflejaría comportamientos de la variable promedio en el largo plazo.
  • Para aclarar en algo este concepto. Se denomina Probabilidad de Incumplimiento Point-in-Time (PD-PIT) a una estimación que surge de un modelo que genera resultados asociados a una específica estructura de tiempo. La PD-PIT se determina para particulares condiciones del actual ciclo económico y su evolución prevista hacia el futuro. A diferencia, la PD-TTC refiere a una PD promedio del ciclo.
  • Sobre este tema, en el punto 5.5.17, la Norma NIIF 9 explicita que para la medición de pérdidas crediticias esperadas las entidades deben hacerlo teniendo en cuenta:

a) un importe de probabilidad ponderada no sesgado que se determina mediante la evaluación de un rango de resultados posibles
b) el valor temporal del dinero; y
c) la información razonable y sustentable que está disponible sin costo o esfuerzo desproporcionado en la fecha de presentación sobre sucesos pasados, condiciones actuales y pronósticos de condiciones económicas futuras.

  • El literal “a” refiere a la PD-PIT que hemos mencionado más arriba. Obviamente, muchos gestores de riesgo se preguntarán acerca de los intrincadísimos algoritmos que proveerían ese valor PIT. Respuesta: efectivamente el cálculo no es trivial, pero afortunadamente la misma Norma se encarga de atenuar el pánico al señalar en B5.5.42 y sobre ese particular que “… en la práctica, esto puede no necesitar de un análisis complicado. En algunos casos, modelos relativamente simples pueden ser suficientes, sin la necesidad de un gran número de simulaciones detalladas de escenarios. Por ejemplo, las pérdidas crediticias promedio de un gran grupo de instrumentos financieros con características de riesgo compartidas pueden ser una estimación razonable del importe probable ponderado”. Un alivio. No se necesita cirugía mayor.
  • En próximas publicaciones iremos explicando otros conceptos terroríficos como “fordward-looking”, “lifetime” y otros “nevos displásicos”.