Principales Beneficiarios de la Gestión de Riesgos

Cuando se habla de los objetivos de una eficiente gestión de riesgos en la industria bancaria en general siempre se hace alusión a que los beneficiarios de aquella son el sistema financiero en su globalidad, los acreedores de las entidades, los inversionistas, los accionistas y el publico usuario en general.

Sin perjuicio de lo anterior personalmente opino -después de quince años de experiencia- que los mayores beneficiarios de una gestión eficiente de los riesgos bancarios son los funcionarios de las entidades y de los organismos controladores. Ocurre que la aplicación de buenas practicas en la administración integral de riesgos deriva en una significativa reducción del “riesgo de funcionario”.

¿Y qué es el riesgo de funcionario?… es la probabilidad de que un empleado o un trabajador de una institución financiera o de un organismo de supervisión bancaria sufra impactos negativos en su patrimonio o reputación personal y profesional, derivado de malas prácticas en la operatoria bancaria que pudieran involucrarlo directa o indirectamente.

Como todos sabemos, desde hace mas de una década, las sanciones administrativas y penales para los funcionarios de instituciones intermediarias en problemas (intervenciones, quiebras fraudulentas, liquidaciones forzosas entre otros eventos) han ido en franco aumento. Lo mismo respecto de funcionarios de superintendencias; luego de Basilea II los mercados han adherido crecientemente a la idea de que estos últimos son corresponsables de los desajustes acaecidos en las entidades que deben supervisar.

Prácticamente en todos los mercados, ya sea emergentes o desarrollados, se ha podido verificar lo señalado. Luego de las diferentes crisis han padecido una gran cantidad de entidades en estos años, ha quedado un tendal de victimas de la justicia. Algunos por comision. Y otros por omisión;  la omisión de no haber colaborado, participado, controlado o promocionado una gestión de riesgos que oportunamente hubiera transparentado los procesos que llevaron a la toma de decisiones negligentes o fraudulentas.

Una eficiente gestión de riesgos exige y promueve la articulación formal entre los procesos de gobierno de la Junta Directiva con los distintos comités de apoyo (de auditoria, riesgos, crédito, cumplimiento, activos y pasivos); y también entre estos y los procesos de la alta gerencia, y los de la auditoria interna. Dicha articulacion permite cerrar un círculo de multiple control ya que la administración de riesgos, al respetar los estándares de buenas prácticas, requiere de la existencia de manuales de procesos y procedimientos formales (escritos y aprobados por la Junta), de Actas de sesiones de los Comites,  inventarios actualizados de políticas de mitigamiento de riesgos aprobadas, de estructuras de limites de tolerancia, de baterias de reportes e información para el controlador, y en general de la transparencia en las decisiones de negocios que si bien no elimina riesgos pero los mitiga fuertemente.

Por todo lo mencionado es de suponer que los funcionarios de las entidades y órganos de control sean los principales impulsores de la administración integral de riesgos en las entidades financieras a la que aspiramos.

 

 

Dr. Jorge Ambram

CEO Grupo J.A. Capital Markets SA