PROVISIONES POR RIESGO PAIS. LA COMPLICACION QUE NOS FALTABA.

  • Para ser sinceros todo el mercado panameño creyó que el Acuerdo SBP-07-2018 para gestión de riesgo país iría a ser un paseo fácil y que el cálculo de provisiones podría ser solucionado fácilmente con un “excelito”. Craso error.
  • Si bien la determinación de provisiones por riesgo país no es un proyecto con la envergadura de las NIIF 9 ni la complejidad del requerimiento de capital por riesgo de mercado de posiciones de trading, su cálculo se está complicando. Claro, asumiendo que se intentaría hacerlo bajo estándares de una mínima rigurosidad.
  • Para comenzar, las provisiones casi de cualquier tipo en Panamá ya no podrían ser razonablemente calculadas bajo estándares diferentes de las NIIF 9. Si se parte de que todas las entidades ya conocen las intimidades del cálculo de la PD, de la LGD y del concepto de staging y del de forward-looking, la determinación de dichas reservas difícilmente podrían dejar de considerar la dinámica NIIF 9. Y esto último teniéndolo en cuenta a pesar de la “libertad” que otorgó el controlador a los bancos para definir la metodología.
  • Varios son los elementos que no deben ser olvidados. Los países tienen una PD que puede –supuestamente- ser deducida de la calificación de riesgo que les otorgan las calificadoras de riesgo reconocidas. Sin embargo no siempre se puede acceder a dicho dato, quizá ni siquiera ingresando en las páginas de los proveedores. Un importante número de PD´s no puede ser ubicado en dichos sitios sin un pago adicional de un fee nada barato. Y aun pagando tampoco es sencillo, sobre todo en el caso de que el país se asignase al bucket segundo o tercero en el staging debido a su deterioro de riesgo crediticio (efectivamente los países también sufren deterioro de riesgo crediticio  por lo que debe disponerse de una regla para el staging). Con suerte se hallan PD´s  a un año, pero difícilmente a cuatro. A plazos mayores, para cumplir con el cálculo de PD-lifetime, sin la información necesaria, ameritaría por lo menos la exponenciación matemática (multiplicación de matrices) del valor PD-país.
  • Si la determinación de la PD-país ya es medio complicada, ni hablar entonces de la LGD-país. También es difícil conseguirla aun pagando la información a proveedores de data (con el consecuente costo prácticamente inamortizable). La búsqueda en internet de la LGD-país es casi una causa perdida, por lo que habría que recurrir a LGD’s determinadas por semejanza, o regionales en el mejor de los casos. Algunos gestores utilizan equívocamente el valor mágico de “45%”, sin una mayor justificación o razonabilidad (este porcentaje fue propuesto hace casi 15 años por Basilea II para ser aplicado por default a segmentos con exposiciones no soberanas). En fin; peor es no poner nada. En este sentido, la más simple de las preguntas sería: ¿cuál es la LGD de Panamá? Quién se anima a contestarlo. Otro tema, quizá de menor complejidad, es la incorporación de lo prospectivo en el importe de las pérdidas esperadas: el valor forward-looking-país. En suma, lo que se creía un paseo dominguero, por ahora está resultando un lindo laberinto.