Requerimiento de Capital por Riesgo de Mercado en el Trading Book. Otro “enfant terrible”.

  • Lenta pero inexorable se acerca el momento en que los bancos deberán cumplir de forma efectiva las exigencias el Acuerdo SBP 03-2018 sobre requerimiento de capital por riesgo de mercado en posiciones de negociación, quizá la norma más compleja que haya emitido la SBP en los últimos años y que, sin duda, ya desvela a las unidades de riesgo encargadas de su implementación. Si creíamos que las NIIF 9 colmaban los recursos disponibles estábamos equivocados. Faltaba esto, un nuevo “enfant terrible”.
  • En nuestra firma creemos que el tema preocupante que debería inquietar al mercado actualmente no es tanto el cálculo del requerimiento de capital en sí (que evidentemente se las trae) sino el hecho de que actualmente existe una marcada creencia en algunas entidades que supone, equívocamente, que no tendrían posiciones de negociación en el portafolio y, en consecuencia, se habrían “salvado” de asignar capital de cobertura y, mejor aún, no tendrían que hacer cálculo alguno. Para beneficio de algunas instituciones en este momento eso quizá podría ser cierto, pero un futuro modificatorio podría estar más cercano que lo que presuponen. Ocurre que no es suficiente asumir que hoy no se tienen exposiciones de trading respaldándose en la literalidad del articulado de la norma; hay zonas muy grises. Tampoco es razonable evitar en el futuro la compra activos que podrían clasificarse como tales.  Muy posiblemente, tras una segunda lectura existan en el banking book posiciones a las que se exigiera obligatoriamente ser reclasificadas, más temprano que tarde, para ser trasladados de un libro al otro con las urgencias que ello .generaría.
  • Debe recordarse que el objetivo del estándar es principalmente establecer fronteras impermeables entre el BB y el TB para evitar arbitrajes (o clasificaciones equívocas) entre las posiciones. El Articulo 5 de la norma panameña, sobre restricciones a la transferencia de activos entre las carteras, señala que las entidades tienen estrictamente limitada su capacidad para reasignar, a su elección, instrumentos entre las carteras de negociación y las carteras clasificadas en el libro bancario tras la clasificación inicial, agregando que una eventual reasignación solo sería permitida por la SBP y en circunstancias extraordinarias, mediando previo informe de la gerencia de los bancos, señalándose taxativamente que sería una responsabilidad primaria de la junta directiva (y la gerencia) el establecer políticas y procedimientos para identificar y administrar apropiadamente tales riesgos.
  • De acuerdo a lo anterior el tema que al menos debería inquietar es el de la ocurrencia de una posible reclasificación mandatoria. Este evento es muy probable –por lo menos así lo fue en otras jurisdicciones tras la primera etapa de implementación- sobre todo en Panamá, mercado en el que aún está pendiente regulación para requerimiento de capital sobre posiciones en el libro bancario, lo que terminará de dividir las aguas, haciendo correr a más de un gestor de riesgos que hubiera apostado a la impermeabilidad de algunos de sus portafolios.
  • La otra situación como mencionamos más arriba, que acucia a los gestores es más pedestre, y es obviamente el tema de la métrica, propiamente dicha, del requerimiento de capital. Basta leer en Internet que en los países de la OCDE existe actualmente una gran demanda de profesionales capaces de realizar el cálculo FRTB, para tener alguna idea de la dimensión del trabajo que les espera a los gestores nacionales, aun en un contexto como el de la regulación panameña que propone una metodología estándar y tropicalizada. Sobre el particular habría varios aspectos que deberían tenerse muy en cuenta. El primero, en orden, y entre muchos otros, es que uno de los insumos de información que se requieren es disponer de la curva de tasas de interés cupón cero, libre de riesgo. Sucede –y atención- que aquella no es la curva ETTI que es utilizada tradicionalmente, sino que hay que transformarla (para que sea “cero”), de allí la indicación en el Anexo Técnico que señala el numeral tres del punto I.1. Tasa de Interés Libre de Riesgo en el Requerimiento de Capital por Riesgo de Interés de Bonos, sobre la necesidad de conocer el precio de mercado del instrumento (bono) o de su valor razonable. El segundo acertijo es, sin duda, la resolución adecuada de los temas de correlación y agregación de resultados para obtener importes integrales de requerimiento de capital, ya sea para instrumentos del tipo bonos, acciones, FX y/o derivados.