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Febrero 6, 2012
RISK & NEWS: Especial Crisis. Capitulo Costa Rica
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CRISIS Y CRISIS. A diferencia de la crisis del 29, en la actual los gobiernos de los paises desarrollados no se quedaron solamente observándola pasivamente; esta vez la reacción por parte de aquellos fue tan violenta como la crisis misma. Hasta la fecha las autoridades monetarias de esos países centrales planean inyectar a los sistemas, y ya han comenzado a hacerlo, como mínimo mas de un trillón de dólares (billón: 1 mas doce ceros, en español) para sostener tanto el capital de los bancos como para comprar y/o garantizar activos tóxicos. También en casi todos esos mercados se ha dispuesto incrementos en los valores de garantía de depósitos y sus autoridades están tratando de aunar criterios y voluntades para continuar los planes de rescate ilimitadamente. Por lo tanto creemos que de no mediar el componente sicoemocional de los mercados, quizá aun mas importante que el económico, el clímax ira diluyéndose, y lento pero sin pausa volveremos a modo normal de operación. No hay fin del capitalismo; ni mucho menos.
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5 PUNTOS. En este ultimo fin de semana el G-7 se comprometió a: 1) tomar medidas decisivas y a usar todas las herramientas disponibles para apoyar a los bancos de importancia y a evitar sus eventuales colapsos; 2) tomar todos los pasos necesarios para hacer que fluya nuevamente el crédito y funcionen los mercados monetarios, o sea, concretamente, que los bancos tengan un acceso amplio a la financiación publica; 3) que los gobiernos se aseguren de que los bancos puedan obtener suficiente capital de fuentes estatles y privadas para restablecer la confianza y poder prestar a consumidores y empresas; 4) asegurar que las garantías de los depósitos sean robustas y consistentes; 5) tomar medidas, si es apropiado, para reactivar los mercados secundarios de hipotecas y otros activos emergentes de procesos de titularización. Heterodoxo y agresivo. La imaginacion al poder.
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PESIMA EVALUACION DE RIESGOS. Por supuesto habrá de quedar un tendal de victimas, todas éstas caracterizadas por el pésimo cálculo que sus direcciones han realizado en la ecuación riesgo-rendimiento. Los riesgos asumidos por aquellas no fueron compensados por las rentabilidades que lograron, con el agravante de que esas rentabilidades fueron enormes pero no suficientes, y en todo caso mal aplicadas; fueron repartidas irracionalmente. En suma, los riesgos fueron mayores que los premios. La apuesta fue colosal y muchos perdieron hasta la camisa. En sus ruletas salió el 0, y fueron muy pocos los que le apostaron algunos pesos a ese numero. Estos ultimos quedaron en pie y mas fuertes que antes.
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GRANDES PERDEDORES MONETARIOS. Los grandes perdedores monetarios hasta hoy: accionistas ordinarios y preferentes de instituciones financieras, tenedores de obligaciones subordinadas, malos funcionarios, peores CEOs y directores que en la cadena de decisiones hicieron un papel horrible. Gobierno corporativo nulo o miserable.
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GRANDES PERDEDORES MORALES. Otros grandes perdedores, pero morales, fueron los organismos de supervisión, las calificadoras de riesgo y los matemáticos-econometristas-estadísticos que encerrados en sus torres de marfil, llenos de laboratorio y vacíos de experiencia real de mercado, que inundaron a los sistemas de modelos de analisis sin la menor capacidad de pronóstico. Pero ya se sabe que de ésos expertos están llenos los mercados. Nadie va a dudar que en Wall Street coexistían miles de genios paquistaníes, chinos, indios, whartons y harvards, cuyo común denominador era el de haber permanecido durante años a unos cientos de metros del suelo, en una nube de gases. Llegado el momento –quizá tarde- los verdaderos seniors en finanzas y riesgos debieron tomar las riendas. Y así estamos, ante una muy fuerte incertidumbre sobre la duración y alcances de la crisis pero ante su segura finalización. Hasta la próxima crisis, la que vendrá inexorablemente.
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COSTA RICA. En Costa Rica no son muchos los que parecen preocupados. Los organismos de supervisión del mercado, hasta hoy, no han tomado una sola medida para mitigar potenciales efectos mas alla de insistir en que la normativa prudencial vigente es suficiente (y que a muchos nos parece muy light). Esto solo seria admisible si sus direcciones habrían oportunamente estimado que no era necesario hacerlo, ya que de otro no se explica el silencio. Confiemos en el sentido común de todos aquellos y que esos silencios forman parte de un plan (que por cierto aun desconocemos). Pero por las dudas, si a algún Comité de Riesgos se le ocurre permanecer en alerta roja, como creemos que debería estarlo, que lo haga lo antes posible. Quiza hasta seria aconsejable pensar en subir al menos un puntito la exigencia de suficiencia patrimonial, por lo menos a nivel de la banca y estresar las exigencias de la Sugeval y la Supen en cuanto a requerimientos para sus supervisados para cobertura de perdidas no esperadas. Esto redundaria en mejorar la confianza de ahorristas, inversionistas, aportantes, usuarios y depositantes pero, y he alli la cuestion, sacrificando rentabilidad para accionistas, pues entre otras cosas reduciria la capacidad de apalancamiento de las entidades
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PATETISMOS. Lamentablemente hasta ahora en Costa Rica hemos observado como reacción ante la crisis es a muchos gerentes de instituciones financieras que, creyendo paliar o mitigar impactos, resolvieron como gran maniobra estratégica ajustar gastitos y hacer economías rayanas en lo patético, como disponer usar el reverso de hojas usadas en las fotocopiadoras o echar a mensajeros. También hemos visto en las ultimas dos semanas algo peor en cuanto a patetismo: el recorte de presupuesto para capacitación de recursos humanos, para el mejoramiento de técnicas financieras, para la adquisición de tecnología (hard y soft) y para el ajuste de sueldos y salarios. Estas ultimas acciones lo único que conseguirán es precisamente lo único que no hay que hacer en una crisis: reducir el potenciamiento del talento humano y la competitividad de las organizaciones. Si hay que recortar grasas lo indicado seria dirigir miradas a gastos superfluos de las jerarquías (almuerzos, cenas, ágapes y autocondecoraciones). Estos son momentos de aprovechar oportunidades de mercado y no de jugar para la tribuna. Es hora de invertir en mejoramientos de la competitividad, en suma: capturar los mercados dejados por otros antes que ahorrar centavos y hundirse en la medianía.
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APORTE A LA CONFUSION REINANTE. Por su parte el BCCR hizo su aporte a la confusión reinante: redujo las tasas, por comisión u omisión; no se sabe bien aun. Lo cierto es que si el IPC de setiembre fue de 15.74% y el IPPI de 34.83%, una reducción de tasas, que presione la demanda no es lo mas oportuno. Si USA y Europa disminuyen sus tasas de interés lo hacen porque necesitan reciclar urgentemente las liquideces inyectadas, haciendo que el crédito vuelva a resurgir y reestablezca la inercia de sus economías. En Costa Rica, bajar las tasas implica echar gasolina al fuego, como se hizo en febrero 08 para que no ingresaran capitales golondrina; y así nos fue. No solo no ingresaron sino que los que había se fueron, y aun se están yendo. Ahora, ante la reducción de la IED, de las reservas y la mas que probable disminución de flujos financieros a nivel de balanza de pagos, necesitamos capitales, aunque sean golondrina o tortuga. Quizá promoviendo un aumento de tasas se lograría liquidar anticipadamente el juego de tomar dinero en colones para comprar dólares y así reducir presiones futuras sobre el tipo de cambio, las que habrá de seguro. Creemos que el aporte ya fue suficiente con lo de las bandas. Hasta quizá, con el debido respeto, debería considerarse el reestablecimiento del crawling cambiario para garantizar la competividad de la economía y en especial de las exportaciones costarricenses; si total hoy estamos en la misma posición de paridad cambiaria a la que se habría llegado de no haberse trastocado el sistema cambiario.
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