A principios del mes de Mayo 2010 el Comité de Basilea emitió un documento en el que realizó las siguientes observaciones sobre las principales debilidades que existían en los mercados financieros previamente a la detonación de la crisis del 2008-2009:
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a) Excesivo apalancamiento en el sistema financiero
b) Excesivo crecimiento del crédito basado en débiles estándares de evaluación de riesgos
c) Insuficientes mitigadores de liquidez
d) Gestión inadecuada de gobierno corporativo
e) Resguardos inadecuados para mitigar la prociclicidad inherente de los mercados y sus participantes
f) Alto riesgo sistémico debido a la interconexión entre los participantes y usuarios del mercado que en general están expuestos al impacto de los mismos factores de riesgo
- Esta lista de debilidades debería conducir a la reflexión si los mercados financieros latino y centroamericanos fueron solamente receptores o participantes pasivos de la crisis global, o si por el contrario fueron activos responsables de su detonación, aunque con una menor contribución relativa debido a los volúmenes restringidos de sus negocios.
- Si la lista del Comité es cierta (y definitivamente lo es) habría que ir ya de una buena vez desestimandola perniciosa hipótesis de suponer que nuestros sistemas financieros en la Región sólo habrían sidovictimas de la mala práctica de los mercados internacionales desarrollados externos.
- Es que todos y cada uno de los aspectos denunciados en la lista del Comité estuvieron presentes en nuestros mercados durante los años 2004-2008, especialmente los relacionados a la excesiva expansión del crédito (en algunos mercados de la Región por sobre el 60% anual) y al efecto del riesgo sistémico, ya que la salud financiera de los principales fondeadores y tomadores en la Región está más que fuertemente interconectada través del comportamiento de un pequeño número de factores de riesgo.
- Ocurre que el problema mayor para la Región es que mientras en los mercados internacionales desarrollados claramente ya han tomado conciencia de sus responsabilidades y las hanaceptado, en los nuestros se adivina, se intuye y/o se observa que siguen transitando la misma senda de la precrisis, y para peor, prestos a reiniciar gustosamente un nuevo ciclo de sobreexpansión, sin haberse siquiera, los controladores o entidades intermediarias, reunido regionalmente aunque sea una vez para establecer una estrategia mínima común de mitigamiento, just in case.
- Pero no importa. Si eventualmente, en un futuro, tropezáramos con la misma piedra (hecho muy probable) volveremos a echar la culpa a mercados ajenos.