Notas

ICAAP. Ejercicio imprescindible para el gestor de riesgos.

Otro de los temas que actualmente están preocupando a la banca, es el de la implementación del ICAAP (Proceso de Evaluación Interna de Capital Económico). Los supervisores de los mercados se hallan requiriendo de las entidades, mayores precisiones acerca de sus necesidades de corto y mediano plazo de capital económico. Se trata de la imprescindible cobertura patrimonial de las pérdidas no esperadas, pero más allá de lo que sería suficiente para cubrir condiciones normales de operación; implica determinar requerimientos de capital económico, calculados bajo escenarios de tensión baja, media y alta, y como mínimo para un horizonte de tres años.

Debemos señalar que hay supervisores, como en el caso del sistema colombiano, que describen detalladamente lineamientos para la implementación del ICAAP; hay otros que solo sugieren algunos criterios, y también los que dejan libres a las instituciones metodológicamente para encarar el proyecto. Como fuere, la ejecución del ICAAP, según los estándares actuales, entra dentro de las tareas bancarias complejas y exigentes, ya que hoy no sería aceptable la aplicación de modelos de baja calidad, contentivos de generalidades, o solamente basados en supuestos de los gerentes de finanzas y de crédito, como tradicionalmente se hacía en el pasado. Para ingresar al fascinante mundo ICAAP, no estaría demás revisar algunos papers como el Overview of Pillar 2, Supervisory Review Practices and Approaches, o el DRC IV del Banco Central Europeo.

El primer desafío para el planificador es, sin duda, definir la metodología a ser empleada en el ejercicio; no hay ninguna de naturaleza estándar. Básicamente se deberá apelar a modelos internos, diseñados para cada institución según la clase, complejidad y volumen de sus negocios. El segundo desafío, “sencillo”: definir los riesgos cuyas pérdidas no esperadas irían a ser cubiertas por el capital. Los obvios: el riesgo de crédito, el de mercado y el operativo. Sin perjuicio de esto, los estándares de buena práctica exigirían se consideren también los de liquidez, concentración, contraparte, sistémico, ciclicidad, climático, país y todo otro riesgo que generase una exposición material. Claro, para cada riesgo, una complicación metodológica adicional. Un trabajo medianamente serio y aceptable, sería la cobertura de los cuatro primeros, con el compromiso de avanzar sobre los demás en segundas fases.  

Cualquiera fuera la metodología adoptada y los riesgos a cubrirse con el capital, las dos actividades fundamentales que deberá realizar el gestor son las de tensionar las exposiciones y proyectarlas al horizonte de planificación. Ambas requieren de algunas destrezas técnicas, en tanto existen varias opciones. Las más frecuentes entre los gestores son la utilización de las funciones de cálculo de regresión y de varianza. Una dificultad adicional, también exigida por controladores y auditores externos: confirmar mediante ejercicios de backtesting la bondad de los modelos adoptados para la planificación ICAAP.